El internacional español llegó a Zagreb con apenas 16 años después de dejar la cantera del Barcelona y permaneció casi seis temporadas en el Dinamo. Esta semana regresó a Croacia con la selección española y recibió el reconocimiento del público en Poljud, una nueva muestra del vínculo que mantiene con el país donde dio sus primeros grandes pasos como profesional.
Dani Olmo volvió a jugar este lunes en Croacia con una historia muy diferente a la de cualquier otro integrante de la selección española. Antes de convertirse en campeón del mundo con España, pasar por la Bundesliga y regresar al FC Barcelona, una parte decisiva de su carrera transcurrió en Zagreb, la ciudad a la que llegó siendo adolescente y donde comenzó a abrirse camino en el fútbol profesional.
Olmo tenía 16 años cuando dejó La Masia, la cantera del Barcelona, para incorporarse al Dinamo Zagreb en 2014. La decisión resultaba poco habitual para un joven formado en uno de los principales clubes europeos: en lugar de continuar su desarrollo en España o trasladarse a otra de las grandes ligas, eligió Croacia.
El propio futbolista ha recordado que aquel cambio fue una de las decisiones más difíciles de su vida. Llegó a un país cuyo idioma desconocía y atravesó su primera etapa de adaptación acompañado por su madre. Con el tiempo aprendió croata y fue construyendo su lugar tanto dentro del Dinamo como en Zagreb.

De adolescente a futbolista profesional en Zagreb
La experiencia que inicialmente comenzó como una apuesta deportiva terminó extendiéndose durante casi seis años. Olmo progresó desde las categorías juveniles hasta convertirse en una de las figuras del primer equipo del Dinamo y disputar competiciones europeas.
Su etapa en Zagreb finalizó a comienzos de 2020, cuando dejó el Dinamo para continuar su carrera en el RB Leipzig de Alemania. Cuatro años más tarde regresó al FC Barcelona, esta vez convertido en un futbolista consolidado internacionalmente.
Para Olmo, sin embargo, la importancia de aquellos años no se limita a su trayectoria deportiva. En distintas entrevistas ha destacado la influencia que tuvo Croacia en su formación personal y futbolística y la mentalidad competitiva que encontró durante su estancia en el país.
El vínculo llegó incluso a generar una posibilidad particular: Croacia mostró interés en que Olmo representara a su selección nacional. El futbolista reconoció posteriormente esa posibilidad y agradeció el interés, aunque decidió continuar el camino que ya había iniciado con las categorías juveniles de España.
“Croacia me dio todo”
Su regreso a Split volvió a poner esa relación en primer plano. En la previa del encuentro ante Croacia, Olmo habló en croata y explicó públicamente por qué continúa sintiendo un vínculo especial con el país.
El jugador señaló que Croacia le había dado mucho tanto en el aspecto personal como futbolístico y explicó que, cuando dejó el país, sintió la necesidad de devolver parte de lo que había recibido durante aquellos años.
La relación también se mantiene a través de las personas que formaron parte de aquella etapa. Olmo ha señalado que continúa en contacto con antiguos compañeros croatas, entre ellos Dominik Livaković y Lovro Majer, y que conserva recuerdos especiales de sus años en Zagreb y de los partidos que disputó en diferentes estadios del país.
Una ayuda que durante años permaneció fuera del ámbito público
Ese sentimiento de gratitud adquirió recientemente una dimensión que trasciende el fútbol. Su representante, Andy Bara, reveló que, desde su salida del Dinamo en 2020, el futbolista destina el 2 % de sus ingresos a ayudar a Vukovar. radiotelevizija
Olmo confirmó la existencia de esa colaboración y explicó que no esperaba que la iniciativa se hiciera pública. Según relató, al marcharse de Croacia sintió que debía devolver algo al país y organizó junto con sus socios comerciales ayuda para Vukovar y también para Slavonski Brod.
La historia trascendió recientemente y tuvo repercusión también en medios españoles. Para Olmo, sin embargo, la colaboración nació de una decisión personal vinculada con el agradecimiento hacia el país en el que pasó años fundamentales de su adolescencia y juventud.
Poljud respondió con una ovación
El regreso de Olmo tuvo este lunes una respuesta especialmente significativa desde las tribunas.
Antes del comienzo del partido entre Croacia y España, durante la presentación del seleccionado visitante, el presentador del estadio se dirigió especialmente al exjugador del Dinamo para agradecerle su vínculo con el país y mencionar su ayuda a Vukovar. Gran parte del público de Poljud respondió con un fuerte aplauso.
La escena volvió a repetirse durante el encuentro. Olmo fue titular con España y al ser sustituido en el minuto 71, prácticamente todo el estadio se puso de pie y lo despidió con una ovación.
El gesto tuvo un significado particular porque Olmo conoce Poljud desde otra perspectiva. Durante sus años en el Dinamo había visitado el estadio como rival del Hajduk Split, en uno de los enfrentamientos más intensos del fútbol croata. Esta vez regresó defendiendo los colores de España, pero recibió el reconocimiento del público croata.
Horas después, en sus redes, Olmo respondió a esas muestras de cariño con un mensaje en croata: “Emotivo. Inolvidable. Único. Gracias, Croacia, por todo vuestro apoyo. Siempre vuestro”, una síntesis de lo que ha significado para él regresar al país donde se convirtió en profesional.

La recepción completó de alguna manera el recorrido iniciado en 2014. Aquel adolescente que dejó Barcelona para buscar una oportunidad en Zagreb volvió doce años después convertido en una figura internacional, pero sin haber perdido el vínculo con el país donde comenzó su carrera profesional.
Su historia representa así una relación poco habitual entre el fútbol español y croata: Olmo llegó a Croacia buscando un lugar para crecer y terminó incorporando al país como una parte permanente de su propia historia.
Fuentes: HRT – Glas Hrvatske; HRT Sport; Index.hr; FIFA; UEFA.







