Seguidores, músicos y autoridades de Croacia despiden al cantante y compositor Goran Bare, líder de la legendaria banda de rock Majke, quien murió el viernes a los 62 años, según informaron medios locales.
Frente al edificio de apartamentos del barrio de Sopot, en el sur de Zagreb, donde vivía el músico, admiradores dejaron flores y encendieron velas durante el sábado, pese a la persistente lluvia. El lugar se convirtió en un punto de encuentro espontáneo para quienes crecieron escuchando sus canciones.
Los seguidores de Bare convocaron además a un homenaje colectivo para el domingo a las 19:00, hora local, en el cercano parque Vjekoslav Majer, en Sopot. La convocatoria invita a quienes encontraron compañía e inspiración en su música a reunirse para recordar a una de las voces más singulares del rock croata.
Según el diario Večernji list, integrantes de la banda encontraron a Bare sin signos vitales en su departamento de Zagreb el viernes, alrededor de las 13:00. De acuerdo con las informaciones difundidas sobre las actuaciones policiales, el músico habría fallecido mientras dormía durante la noche y no se encontraron indicios de muerte violenta.
“No sé qué decir. Era único, tan sincero, tan poético. Sus canciones marcaron mi vida”, expresó Marko, un admirador que viajó desde el barrio de Dubrava hasta Sopot para rendir homenaje a su artista favorito.
La noticia provocó numerosas reacciones en la escena musical de Croacia y de otros países de la región. El guitarrista de Majke, Davor Rodik, recordó a Bare como una persona irrepetible y afirmó que lo consideraba su hermano menor.
El músico Damir Urban señaló que lo recordará como un hombre que siempre vivió según sus propias reglas, pero que, al mismo tiempo, supo conectar con miles de personas.
La cantante Amira Medunjanin compartió fotografías junto al artista y le dedicó un mensaje de despedida en el que destacó su calidez y su generosidad, antes de concluir: “Serás amado para siempre”.
Por su parte, la cantante Zorica Kondža recibió la noticia poco antes de subir al escenario y decidió interpretar “Teške boje”, una de las canciones más reconocidas de Bare, como homenaje al músico.
“El día en que murió el rock and roll. Gracias por todo, Bare”, escribió el cantante Dino Jelusić en sus redes sociales.
El Gobierno croata destaca su legado musical
Las principales autoridades de Croacia también expresaron sus condolencias por la muerte del músico.
La ministra de Cultura y Medios de Comunicación, Nina Obuljen Koržinek, lo describió como uno de los autores e intérpretes más originales y reconocibles del rock croata. Según destacó, su autenticidad permitió demostrar que el rock puede ser, al mismo tiempo, áspero y vulnerable.
“En sus canciones, la experiencia personal se encontraba directamente con la música: la vida entraba en ellas con todas sus fracturas, la soledad, el dolor, la esperanza y los escasos momentos de paz”, afirmó la ministra.
Una figura fundamental del rock croata
Nacido en Vinkovci en 1965, Bare fundó la banda Majke a finales de 1984. El grupo llamó la atención de la escena musical con el álbum “Razum i bezumlje”, publicado en 1990, y consolidó su popularidad con “Vrijeme je da se krene”, uno de los trabajos que contribuyeron a definir el rock croata de los años noventa.
Tras una etapa en la que Majke dejó de actuar, Bare continuó su carrera como solista. El álbum “Izgubljen i nađen” (Perdido y encontrado), grabado junto a los músicos de Plaćenici, le valió un premio Porin, uno de los principales reconocimientos de la industria musical croata.
La reunión de Majke y el lanzamiento del álbum “Teške boje” (Colores intensos) , en 2011, marcaron otro momento destacado de su trayectoria. El disco obtuvo seis premios Porin.
A lo largo de su carrera, Bare dejó una profunda huella en la música de su país con canciones como “Mene ne zanima”, (No me importa), “Vrijeme je da se krene” (Es hora de partir), “Budi ponosan” (Siéntete orgulloso), “Put ka sreći” (El camino hacia la felicidad) y “A ti još plačeš” (Y tú todavía lloras).
Su voz característica, sus actuaciones intensas y su actitud intransigente ante la vida y la música lo convirtieron en una figura de culto para varias generaciones de aficionados. También habló públicamente de sus difíciles experiencias personales, que con frecuencia se reflejaron en sus composiciones.
A finales de septiembre, una presentación de Majke en el festival “Modro i zeleno” (Azul y verde), celebrado en la ciudad costera de Makarska, tuvo que interrumpirse poco después de que la banda subiera al escenario, debido a que Bare no se encontraba bien.
Su muerte pone fin a una trayectoria marcada por la autenticidad artística, las luchas personales y una relación profundamente emocional con el público. Para muchos admiradores, Goran Bare no fue solamente el líder de Majke, sino una de las voces que mejor expresaron las contradicciones, el dolor y la esperanza presentes en el rock.
FOTO: HINA








