El Noveno Encuentro de la Diáspora Croata de América del Sur fue inaugurado el jueves por la noche en la ciudad argentina de Córdoba, donde autoridades de Croacia agradecieron a las comunidades de emigrantes por preservar la identidad croata y las invitaron a considerar la posibilidad de regresar y radicarse en su país de origen.
Se estima que alrededor de 850.000 personas de ascendencia croata viven en América del Sur. Sus representantes se reúnen cada año para presentar los proyectos que desarrollan en sus respectivas comunidades y plantear sus necesidades ante las instituciones croatas.
En el encuentro, representantes del Gobierno y de distintas instituciones de Croacia presentan oportunidades para radicarse en el país, acceder al mercado laboral, obtener la ciudadanía, aprender el idioma croata, estudiar y solicitar becas.
La ceremonia inaugural tuvo lugar en el Museo Superior de Bellas Artes Evita – Palacio Ferreyra, con la interpretación de los himnos nacionales de Croacia y Argentina.
El presidente de Croacia, Zoran Milanović, quien participó mediante un mensaje de video, expresó su orgullo por los lazos de unidad que mantienen las comunidades croatas de América del Sur a pesar de la gran distancia geográfica que las separa de su patria. Señaló que estos encuentros representan una oportunidad para fortalecer los vínculos culturales y económicos, establecer nuevas amistades y preservar la identidad croata.
“Los jóvenes son el puente que une nuestro pasado con nuestro futuro. Las puertas de Croacia siempre están abiertas de par en par”, manifestó Milanović, quien también recordó sus visitas a Chile y Brasil. En ese sentido, destacó que pudo comprobar personalmente el fuerte compromiso de los emigrantes croatas con la preservación de su identidad nacional.
“Croacia y yo estamos orgullosos de ustedes. Han logrado preservar la identidad croata a miles de kilómetros de distancia. Gracias por mantenerla viva en América del Sur”, expresó el mandatario.
Por su parte, el presidente del comité organizador, el argentino Cristian Šprljan, destacó la importante convocatoria de esta edición, que reúne a unos 500 participantes de diez países. Explicó que uno de los principales objetivos es demostrar que la identidad croata se mantiene viva incluso a unos 12.000 kilómetros de Croacia.
“Muchos dejaron atrás a sus seres queridos y nunca pudieron regresar. Se llevaron consigo su idioma, su cultura y sus sueños, y nosotros somos la continuación de esa historia”, señaló Šprljan. Asimismo, definió al encuentro como un espacio para fortalecer vínculos, compartir experiencias y conocer la historia de la emigración croata.
La embajadora de Croacia en Buenos Aires, Duška Paravić, sostuvo que el objetivo de los croatas que viven tanto en su patria como en el exterior es el mismo: alcanzar la prosperidad y el bienestar.
El director de la Fundación para la Emigración Croata, Zdeslav Milas, subrayó que la distancia no constituye un obstáculo para mantener unidos a Croacia y sus comunidades en el exterior. Recordó que la conexión entre la población residente en Croacia y la diáspora también fue fundamental en el camino hacia la libertad y la independencia del país.
“Aquí, en Córdoba, somos testigos de la fuerza de la unidad croata a nivel mundial”, afirmó Milas. Destacó el aporte de las distintas generaciones de emigrantes, que transmitieron conocimientos, construyeron ciudades y dejaron su huella en las sociedades que los recibieron. También hizo especial referencia al Hogar Croata de Córdoba, que celebra 70 años de existencia y representa un testimonio del esfuerzo de varias generaciones por conservar el idioma y la identidad croatas.
El eurodiputado Davor Stier, nacido en Argentina, consideró que el encuentro constituye una oportunidad para evaluar lo realizado hasta el momento y establecer nuevos objetivos. Además, anunció que se invitará a representantes de las comunidades croatas de América del Sur a visitar el Parlamento Europeo en Bruselas.
“Fui jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Bolivia y Perú. En el Parlamento Europeo no conocían suficientemente cuánto habían contribuido los croatas al desarrollo de esos países, por lo que invitaremos a sus representantes al Parlamento Europeo”, explicó.
Stier también recordó las circunstancias históricas que llevaron a numerosas familias croatas a emigrar, en épocas en las que todavía no existía un Estado croata independiente, aunque sí existía el pueblo croata. En ese contexto, destacó la importancia de la reconciliación histórica y señaló que la ciudadanía y la pertenencia a Croacia abren numerosas oportunidades.
El secretario de Estado del Ministerio de Demografía e Inmigración, Mladen Barać, presentó las iniciativas destinadas a fortalecer los vínculos con las comunidades croatas en el exterior y definió a los emigrantes de América del Sur como un puente fundamental entre Croacia y los países en los que residen.
Destacó que las distintas generaciones lograron integrarse en sus nuevas sociedades sin perder la memoria de sus raíces. En particular, se refirió al programa Croaticum, que ofrece a los jóvenes de ascendencia croata la posibilidad de aprender el idioma y conocer Croacia. También invitó a los participantes a presentar propuestas para mejorar los programas y las formas de cooperación.
El secretario de Estado de la Oficina Central Estatal para los Croatas fuera de la República de Croacia, Zvonko Milas, quien participa por cuarta vez en este tipo de encuentros, señaló que la historia de la emigración croata es también una historia de partidas hacia lo desconocido y de preservación de los lazos comunitarios.
Milas se refirió a las becas, los programas de enseñanza del idioma croata y las oportunidades de estudiar, vivir y trabajar en Croacia. Asimismo, destacó la creación del Consejo de Jóvenes Croatas fuera de la República de Croacia, cuyo objetivo es incorporar a las nuevas generaciones en la construcción del futuro común.
Según informó, durante los últimos diez años se destinaron 2,8 millones de euros a proyectos de las comunidades croatas de América del Sur. Los fondos permitieron financiar la renovación de hogares croatas, programas de enseñanza del idioma y otras iniciativas.
También destacó la importancia de conectar a científicos, empresarios y jóvenes de ascendencia croata con universidades e instituciones de Croacia.
“Ustedes son nuestros socios, no solamente beneficiarios de los fondos. La diáspora debe ser uno de los protagonistas de la construcción del futuro de Croacia”, afirmó Milas.
El viceprimer ministro y ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Croacia, David Vlajčić, hizo hincapié en las raíces compartidas y los vínculos que unen a los croatas, independientemente del lugar del mundo en el que vivan. Señaló que los emigrantes croatas contribuyeron al desarrollo de sus nuevas sociedades mediante el trabajo, la honestidad y el espíritu emprendedor.
Asimismo, presentó las iniciativas del Ministerio de Demografía e Inmigración destinadas a brindar información y apoyo a quienes consideran la posibilidad de regresar a Croacia. Explicó que el objetivo no es promover únicamente las visitas turísticas, sino también facilitar la radicación, el acceso al empleo y la formación de nuevas familias.
Vlajčić afirmó que Croacia es hoy una democracia estable que respeta los derechos humanos y cuenta con una economía en desarrollo, muy diferente de aquella que dejaron atrás los antepasados de los actuales integrantes de la diáspora.
El primer ministro Andrej Plenković también participó mediante un mensaje de video, en el que destacó la importancia de la unidad entre la Croacia residente y la Croacia emigrada, así como la necesidad de incorporar a las comunidades croatas del mundo en los procesos y actividades que se desarrollan actualmente en el país.
El encuentro de Córdoba forma parte de una iniciativa que reúne anualmente a representantes de las comunidades croatas de América del Sur. La primera edición se realizó en 2015 en Lima, Perú. Posteriormente, las ciudades anfitrionas fueron Santa Cruz, en Bolivia; Santiago, en Chile; Guayaquil, en Ecuador; Buenos Aires, en Argentina; Asunción, en Paraguay; Montevideo, en Uruguay; y São Paulo, en Brasil.
El programa de esta novena edición comprende distintos ejes temáticos, entre ellos la cultura y la preservación de las tradiciones, el papel de las mujeres a través de la red CroActivas, la cooperación económica entre Croacia y América del Sur y el fortalecimiento de los vínculos entre las nuevas generaciones.












