Las mujeres croatas de América Latina, nucleadas en la red CroActivas, se reunieron el viernes en la ciudad argentina de Córdoba, desde donde destacaron que la perseverancia y el profundo vínculo con Croacia son características que comparten y que han marcado sus trayectorias personales y profesionales.
El encuentro, en su tercera edición y bajo el lema “De la trama a la acción”, tuvo como objetivo intercambiar experiencias sobre liderazgo, emprendimiento, cultura, identidad y desarrollo de proyectos de cooperación.
En el panel titulado “Mujeres que cambian el mundo: liderazgo, emprendimiento y nuevos caminos” participaron Maritza Orlic, de Perú, periodista de formación y empresaria; la escritora Stella Cvjetanović, de la Patagonia argentina, y Zdravka Bušić, diputada del Parlamento de Croacia.
Orlic compartió su trayectoria empresarial, iniciada hace 43 años junto a su esposo, con la fundación de Magensa – Materiales Generales, empresa especializada en la fabricación de muebles, el trabajo de la madera y el equipamiento de interiores.
Tras el fallecimiento de su esposo, asumió la conducción de la compañía y destacó que su camino estuvo marcado por un largo proceso de aprendizaje y adaptación, en el que sus hijos fueron su principal motivación para seguir adelante.
Al referirse a la historia familiar, recordó también la experiencia de su padre, quien después de la Segunda Guerra Mundial, a los 19 años, llegó a Perú desde un campo de refugiados en Italia. Allí comenzó su actividad empresarial y fundó una compañía, pero durante la dictadura militar le confiscaron sus bienes, por lo que decidió trasladarse a Ecuador. Posteriormente regresó a Perú tras el estallido de la guerra entre ambos países.
Una historia de perseverancia en un contexto completamente diferente fue la que presentó Stella Cvjetanović, quien trabajó durante 20 años como defensora pública y, tras jubilarse, decidió dedicarse al establecimiento rural familiar en la Patagonia, en tierras heredadas de su padre.
“Lo hago por el amor que me llena, no por obligación”, expresó Cvjetanović, quien explicó que trabajar en el campo, en medio de la inmensidad patagónica, representa también una manera de preservar el legado familiar y rendir homenaje a su padre, de origen croata.
Su abuelo, Nikola Cvjetanović, llegó a la Argentina desde Dalmacia cuando tenía apenas 16 años. Trabajó en el ferrocarril, pero siempre tuvo el deseo de construir algo propio. Una de sus primeras realizaciones fue una casa de piedra, similar a las viviendas tradicionales de Dalmacia. La construcción, ubicada en el sur argentino, estuvo a cargo de un trabajador oriundo de la isla croata de Brač.
Cvjetanović recordó que su padre educó a sus cinco hijos con la convicción de que debían destacarse y trabajar más que los demás, sin distinción de género. Según relató, en su familia nunca existió una diferenciación entre las tareas que podían realizar los hombres y las mujeres.
“Lo que tenemos en común es que nunca nos rendimos”, afirmó, sintetizando uno de los mensajes centrales del encuentro.
Por su parte, Zdravka Bušić compartió aspectos de su trayectoria personal y profesional, desde su emigración a Viena y posteriormente a Estados Unidos, donde vivió durante 21 años, hasta su regreso a Croacia por invitación del primer presidente croata, Franjo Tuđman. En su país desempeñó, entre otras funciones, el cargo de jefa del gabinete presidencial y fue viceministra de Asuntos Exteriores.
Recordó el período de independencia de Croacia y el despertar de las comunidades croatas en distintas partes del mundo, y destacó la importancia de fortalecer los vínculos entre la patria y la diáspora. También habló de sus años de estudio y trabajo, de su participación en la vida de la Iglesia y de su labor enseñando el idioma croata a niños que no lo hablaban.
“Espero que el próximo año puedan venir a Croacia para que podamos escuchar sus historias y para que en Croacia también puedan conocerlas”, expresó Bušić ante las participantes.
Asimismo, subrayó la importancia de documentar, a través de libros, publicaciones y testimonios personales, las experiencias y los logros de los descendientes de croatas en América Latina.
El segundo panel estuvo dedicado al emprendimiento, la educación y el fortalecimiento de los vínculos entre Croacia y su diáspora. Entre las expositoras participó Gordana Nikolić, decana de la Universidad PAR, institución privada de educación superior con sede en Rijeka, Croacia.
Nikolić habló sobre sus raíces familiares vinculadas al mundo marítimo y a la clase trabajadora, su trayectoria empresarial y una historia familiar marcada por la emigración. Recordó que su bisabuelo partió hacia América del Norte y nunca regresó, una experiencia que dejó una huella profunda en la historia de su familia.
Señaló que prácticamente no existe una familia croata que no tenga algún integrante que haya emigrado y sostuvo que las circunstancias actuales permiten construir una relación diferente entre Croacia y sus comunidades en el exterior.
“Croacia necesita a los croatas de la diáspora para que juntos seamos más fuertes y podamos aprender de las experiencias de nuestros antepasados”, afirmó Nikolić.
Destacó que Croacia cuenta hoy con oportunidades de desarrollo, un valioso patrimonio natural, seguridad y libertad para emprender y crear, y consideró que las experiencias de las comunidades croatas en el extranjero pueden resultar especialmente valiosas para las nuevas generaciones.
También hizo hincapié en la necesidad de generar condiciones para el regreso tanto de los jóvenes como de los integrantes mayores de la diáspora. En ese sentido, expresó su deseo de que el puerto de Rijeka deje de ser solamente un lugar de partida y se convierta también en un puerto de llegada.
La importancia de la unión y del intercambio de experiencias entre mujeres croatas de distintos países fue destacada también por Jelena Nadinić, de Buenos Aires, presidenta de la red CroActivas.
Nadinić señaló que a lo largo de los años muchas mujeres han desarrollado proyectos de gran valor, pero que su potencial se multiplica cuando se unen y trabajan en conjunto.
“Estamos orgullosas de todo lo que hemos logrado juntas y esperamos con entusiasmo todo lo que está por venir”, manifestó.
Agregó que los encuentros de CroActivas fortalecen los vínculos entre las participantes y generan relaciones duraderas entre mujeres de origen croata. Si bien con frecuencia se define a las mujeres como guardianas de la identidad, sostuvo que las integrantes de la red son mucho más que eso: mujeres que crean, lideran, impulsan iniciativas y construyen futuro.
El mensaje central de su intervención fue que no alcanza con preservar la identidad recibida de las generaciones anteriores, sino que también es necesario transformarla en nuevas iniciativas y valores duraderos.
La red CroActivas reúne a más de 1.000 integrantes y constituye un espacio de encuentro, cooperación y participación para las mujeres croatas de América Latina.

Jelena Nadinić, presidenta de CroActivas

Zdravka Bušić, diputada del Parlamento de Croacia








