Croacia modernizará su ferrocarril como había planeado a pesar de que una parte de los 8.700 millones de euros de la Unión Europea se ha redirigido hacia nuevas prioridades europeas como la defensa, dijeron a CroLatam funcionarios croatas este mes durante el Foro Internacional de Transporte en Leipzig.
La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, ha puesto a disposición de Croacia 8.700 millones de euros destinados a la política de cohesión en el período de 2021 a 2027. La política de cohesión, que se financia del presupuesto de la UE, sirve para reducir desigualdades entre las partes ricas y pobres del bloque de 27 países que forman la Unión Europea.
Croacia había planeado gastar alrededor de 1.000 millones de euros de esa cantidad en la modernización de los ferrocarriles, pero el 20 de septiembre entró en vigor una nueva normativa de la UE según la cual el dinero aún no utilizado hasta entonces se destina parcialmente a cinco nuevas prioridades: competitividad, resiliencia hídrica, defensa, vivienda asequible y eficiencia energética.
“Tenemos suficiente dinero para la realización de todos los proyectos planificados en el sector ferroviario”, dijo un representante del ministerio del mar, transporte e infraestructura pidiendo el anonimato.
De todos los proyectos ferroviarios, solo la línea en el norte de Croacia, desde Hrvatski Leskovac hasta Karlovac, para la cual se ha utilizado una parte de 8,7 mil millones de euros, debe estar terminada para 2030. Esa sección de 44 kilómetros de longitud está en la vía entre las ciudades de Zagreb y Rijeka.
La sección está prevista para ser completada en 2029 por la empresa española Comsa, con la que la empresa croata HŽ Infrastruktura firmó un contrato el mes pasado.
“Todos los demás proyectos en el área de ferrocarriles, Croacia puede trasladarlos al próximo período financiero de la Unión Europea del período 2028 a 2034”, dijo el representante del ministerio croata.
El gobierno croata en 2024 contrajo un crédito por un monto superior a 1.000 millones de euros con el Banco Europeo de Inversiones, “lo que creó suficiente liquidez” para poder financiar algunos proyectos de manera independiente y sin tener que transferirlos al siguiente período o incluso para financiarlos antes de retirar dinero de los fondos de la UE.
De 8.700 millones de euros, Croacia ha asegurado hasta ahora el 72,1 por ciento de ese dinero encontrando proyectos para financiar, según los datos de la página de la Comisión Europea. El promedio de la UE es del 64 por ciento.
La defensa se ha convertido en una de las prioridades de Bruselas debido a la invasión rusa a Ucrania. Los proyectos que tienen un componente militar reciben un año más para su realización y el 20 por ciento del dinero por adelantado. Esto también aplica para la resiliencia hídrica, la competitividad, la vivienda asequible y la eficiencia energética.
En noviembre la Comisión Europea, debido a nuevas tensiones geopolíticas en el mundo, lanzó el programa “Paquete de movilidad militar”. Con él se busca asegurar la libre circulación de tropas, equipos y medios militares dentro de la UE.
El Ministerio de Transporte de Croacia retiró hace un mes 250 millones de euros que puede usar hasta 2030 para la construcción de áreas de descanso en las autopistas, accesos a los cuarteles, adaptación de túneles para que puedan pasar vehículos militares y otras “inversiones rápidas”.
También para grandes proyectos de infraestructura en corredores militares, los cuales se superponen en su mayoría con los actuales corredores ferroviarios y de carretera.
Los proyectos se realizarán en la ruta de Rijeka hacia la frontera con Hungría, y en el tramo de Eslovenia hacia Serbia. En la carretera de Jankomir a Lučko, cerca de Zagreb, se construirá un tercer carril. En Dalmacia, en puertos como Split y Šibenik, se construirán almacenes para reservas militares, y en el aeropuerto militar de Zadar se ampliará y alargará la pista.
El Ministerio de Transporte de Croacia también cuenta con un segundo tramo de dinero destinado a la defensa en 2028. Ese dinero, cuya cantidad aún no se ha determinado, estará disponible después de que el Parlamento Europeo apruebe el presupuesto de la UE para el período de 2028 a 2034.
En la ciudad alemana de Leipzig se celebró la cumbre del Foro Internacional de Transporte (ITF), una organización que reúne a 72 países. Alrededor de 1.200 participantes, entre ellos 39 ministros, discutieron sobre la situación del transporte global y la resiliencia ante problemas políticos, climáticos y financieros.




