El Informe sobre el estado del agua 2025 revela que el 95 % de las estaciones de monitoreo no registró incumplimientos en los estándares de calidad de las aguas subterráneas. El estudio destaca la importancia de mantener las inversiones en protección ambiental para preservar este recurso.
Las aguas subterráneas de Croacia continúan destacándose por su excelente estado de conservación, según el Informe sobre el estado del agua 2025, publicado por el Instituto del Agua Josip Juraj Strossmayer. El estudio concluye que en el 95 % de las estaciones de monitoreo no se detectaron superaciones de los estándares de calidad establecidos para este recurso.
El relevamiento se realizó en más de 900 estaciones distribuidas por todo el país, donde se monitorean ríos, lagos, aguas subterráneas, aguas de transición y zonas costeras. La información recopilada permite evaluar el estado de los recursos hídricos y orientar las futuras medidas de protección ambiental.
Desde el Instituto explicaron que la evaluación del estado químico de las aguas subterráneas se realiza bajo criterios muy exigentes. Incluso una única superación de los valores permitidos en una estación puede influir en la clasificación de toda una masa de agua, lo que convierte al resultado obtenido en un indicador especialmente significativo.
El director del organismo, Mario Šiljeg, señaló que los datos muestran una estabilidad en la calidad del agua respecto de años anteriores. No obstante, advirtió que estos resultados no deben interpretarse como motivo para reducir los esfuerzos de conservación, sino como una confirmación de la necesidad de mantener políticas permanentes de protección.
En cuanto a los ríos y lagos, el informe identifica como uno de los principales desafíos la preservación de los ecosistemas naturales. Durante décadas, numerosos cursos de agua fueron modificados mediante represas, canalizaciones y obras destinadas al control de inundaciones, la generación de energía y la navegación, alterando sus características originales y afectando la biodiversidad.
Respecto de las aguas de transición y las zonas costeras, el estudio concluye que la mayoría mantiene un estado ecológico bueno o muy bueno. Sin embargo, advierte que el cambio climático, la alteración de los ecosistemas fluviales y la contaminación difusa continúan siendo algunos de los principales retos señalados tanto por Croacia como por los informes ambientales europeos.
El Instituto también subraya la necesidad de continuar invirtiendo en infraestructura para la recolección y tratamiento de aguas residuales, reducir las fuentes de contaminación y avanzar en la restauración de cursos de agua mediante soluciones basadas en la naturaleza, con el objetivo de preservar uno de los recursos naturales más valiosos del país.
Fuente: Croatia Week.








