En la ciudad argentina de Rosario, alrededor de un centenar de personas estudian croata cada año. Una de las particularidades del programa universitario es que las clases son gratuitas y están abiertas a todas las personas mayores de 18 años, independientemente de su origen o de su vínculo con Croacia.
Rosario, Buenos Aires, Santiago y Punta Arenas son las únicas ciudades de América del Sur cuyas universidades cuentan con lectorados de lengua y literatura croatas, aunque se estima que en el continente viven alrededor de 850.000 personas de origen croata.
La profesora de lengua croata Anamarija Sučec trabaja en Rosario desde marzo de 2023. Durante su primer año, algo más de 70 alumnos se inscribieron en los cursos de croata, mientras que en los años siguientes la cifra superó los 100. Este año se matricularon 98 alumnos, distribuidos en tres niveles de enseñanza. Sin embargo, entre 60 y 70 suelen completar el programa.
“El idioma croata tiene un estatus especial en la universidad”, explica Sučec a CroLatam en un aula de la Facultad de Humanidades y Artes, ubicada en el centro de la ciudad.
“Todas las personas mayores de 18 años pueden inscribirse en las clases, y son completamente gratuitas. No es necesario ser estudiante universitario, tener ascendencia croata ni siquiera ser argentino. Tengo alumnos de Perú, Colombia, Venezuela y Paraguay. De todos modos, la mayoría tiene raíces croatas”, señala.
Alrededor del 85 por ciento de los alumnos son de origen croata, aunque esa proporción varía de un año a otro.
Aprender el idioma más allá del aula
Desde que comenzó a trabajar en Rosario, Sučec procuró ampliar las clases con actividades que fueran más allá de la gramática y los libros de texto. Organizó talleres, proyecciones de películas, representaciones teatrales y distintos encuentros culturales, abiertos no solo a los alumnos de los cursos, sino también a todas las personas interesadas en Croacia.
“Me di cuenta de que a muchos les interesan la gastronomía, la literatura, la cultura y las tradiciones, y no solamente la gramática. Una de las actividades más populares es, sin duda, la presentación de la cultura del café en Croacia. Los argentinos están acostumbrados al mate, por lo que les sorprende saber que los croatas consumen, en promedio, el doble de café al año que los argentinos”, cuenta.
Estos encuentros, agrega, ayudan a los alumnos a conocer Croacia como un país europeo moderno y no solamente como la tierra de la que escucharon hablar a sus abuelos y bisabuelos.
De los 350 alumnos a los que ha enseñado, 45 han tenido la oportunidad de viajar a Croacia mediante diferentes programas de becas. Las experiencias de sus estudiantes también demuestran que aprender el idioma puede convertirse en una decisión de vida. Una decena de ellos, con quienes sigue en contacto, vive actualmente en Croacia. Entre ellos está Karla, quien no tiene ascendencia croata y comenzó a estudiar el idioma por su interés en las lenguas. Después de viajar a Croacia con una beca, decidió quedarse allí y este año se casó.
A quienes visitan Croacia les sorprenden especialmente la seguridad, la cordialidad de la gente y la cercanía entre las ciudades.
“Argentina es un país enorme y para ellos resulta increíble que desde Zagreb puedan hacer una excursión de un día a Rijeka o Split. Croacia tiene muchísimo para ofrecer y, de alguna manera, todo está cerca”, explica la profesora.
Se necesitan más lectorados y profesores
A pesar de los buenos resultados, Sučec advierte que uno de los principales problemas es la falta de docentes de lengua croata. Según señala, el interés no se limita a Argentina, sino que también está creciendo en Chile, Uruguay y Paraguay.
“Constantemente digo que necesitamos más profesores de croata. La gente quiere aprender, y no solamente por la posibilidad de obtener la ciudadanía o viajar con una beca. Existe un deseo genuino de aprender el idioma. Deberíamos pensar en abrir nuevos lectorados, ampliar el programa de enseñanza del croata en el exterior u organizar clases adicionales, por ejemplo, en modalidad virtual”, considera.
También destaca la importancia de incorporar a los niños. Valora especialmente el proyecto “CroActiCuentos”, que, mediante cuentos traducidos al español, acerca la cultura croata a los más pequeños y los introduce gradualmente en el vocabulario del idioma.
Como buenos ejemplos menciona también a las familias que leen a sus hijos libros ilustrados y historietas en croata, y les muestran dibujos animados en ese idioma.
“Cuanto más pequeños son los niños, más fácilmente absorben un idioma. Sería bueno desarrollar también contenidos audiovisuales, dibujos animados y cuentos en croata. Es una manera de acercarles el idioma desde una edad temprana”, afirma.
La lengua croata como vínculo con la patria
Además de su labor docente, Sučec edita la revista digital “Nedeljnik”, en español, que recientemente celebró su primer aniversario. Se publica aproximadamente una vez al mes, aborda temas de actualidad y contenidos relacionados con Croacia, y despierta un interés cada vez mayor entre los lectores.
“La gente empezó a reconocerme y a decirme: “¡Ah, vos sos la de la revista!”. Eso me pone especialmente contenta. Les gusta, esperan con entusiasmo cada nueva edición y muchas veces me dicen que encontraron información que antes desconocían”, destaca.
Sučec también hablará sobre el trabajo de los lectorados de lengua croata, su función y su experiencia en Rosario durante el próximo encuentro de la diáspora croata de América del Sur. Su objetivo es dar a conocer que se trata de un programa del Ministerio de Ciencia, Educación y Juventud de Croacia, así como presentar las posibilidades de estudiar croata en distintos lugares del mundo.
El final del año académico siempre le genera emociones encontradas, reconoce. Los alumnos establecen vínculos entre sí y las relaciones muchas veces van más allá del vínculo tradicional entre docente y estudiante. A pesar de las dificultades que atravesaron durante el año, entre ellas las huelgas y los problemas de organización de las clases, está satisfecha con los resultados alcanzados.
A quienes estén pensando en estudiar croata en América del Sur les recomienda no desistir, incluso si no existe un lectorado en su ciudad. Les aconseja acercarse a los centros y asociaciones croatas y buscar alternativas de aprendizaje en línea.










