El Club Croata de Punta Arenas celebró el domingo su tradicional gala anual, dedicada a preservar las costumbres, el patrimonio cultural y la memoria de los inmigrantes croatas en la región de Magallanes, en el extremo sur de Chile, informó el diario local El Pingüino.
La celebración coincidió con el Día de la Corbata, instituido oficialmente por el Parlamento de Croacia el 18 de octubre de 2008. En la ocasión, el cónsul honorario de Croacia, Alfredo Fonseca Mihovilovic, presentó la historia de la corbata, desde sus orígenes en el siglo XVII, durante la Guerra de los Treinta Años, hasta su evolución como una prenda reconocida mundialmente.
Uno de los momentos más destacados de la velada fue la presentación de una agrupación musical de la ciudad de Antofagasta, en el norte de Chile. El conjunto, integrado por voces masculinas acompañadas de guitarras y otros instrumentos de cuerda, interpretó un repertorio de canto tradicional dálmata, característico de las agrupaciones klapa.
El director del grupo, Jerko Slatar Díaz, destacó que el objetivo de su visita no era ofrecer un concierto técnicamente exigente, sino preservar las canciones que sus antepasados llevaron a Chile.
«Tratamos de mostrar las canciones que cantaban nuestros antepasados para que no se pierdan. Nosotros no damos conciertos porque no tenemos las condiciones para hacerlo. Lo que hacemos es mantener vivo el recuerdo de nuestros mayores que ya no están, porque han pasado más de cien años desde que llegaron», señaló Slatar Díaz.
Agregó que, al interpretar estas melodías tradicionales, los integrantes de la agrupación sienten que sus antepasados siguen a su lado y que «están presentes cantando con nosotros».
Durante la segunda mitad del siglo XIX, numerosos croatas abandonaron Dalmacia, afectada por enfermedades de la vid y la crisis de los astilleros, y comenzaron a establecerse en mayor número en Antofagasta, donde trabajaban en la minería, y en Punta Arenas, cuyo comercio florecía gracias a su importancia como puerto de tránsito entre los océanos Atlántico y Pacífico. A lo largo del siglo XX, la inmigración croata continuó hacia Santiago, la capital chilena.
La presentación musical en la región de Magallanes fue posible gracias al esfuerzo personal de los integrantes del conjunto. Tras su participación en Punta Arenas, los músicos se reunirán en Santiago para continuar su viaje hacia Mendoza, Argentina, donde participarán en un festival de la colectividad croata.
Se estima que en Chile viven alrededor de 200.000 personas de ascendencia croata, mientras que en Argentina la cifra alcanza aproximadamente las 300.000. Ambos países cuentan con las comunidades croatas más numerosas de América del Sur.
El programa artístico también incluyó actuaciones de los grupos estables del Club Croata de Punta Arenas, que reafirmaron el papel de la institución en la preservación del patrimonio cultural croata entre los descendientes de inmigrantes.
El público disfrutó de las interpretaciones vocales del coro Daleki Jadran, mientras que el grupo de danza Dalmacia presentó bailes tradicionales de la región dálmata.
La gala anual volvió a poner de relieve la importancia de las asociaciones culturales de la comunidad croata en Chile para transmitir el idioma, la música, las costumbres y la memoria histórica a las nuevas generaciones.
FOTO: El Pingüino.








