La comunidad croata de Santa Cruz, ciudad situada en el este de Bolivia, otorgó un reconocimiento al cónsul honorario de Croacia, Robert Jakubek, por sus 30 años de servicio en ese cargo en el país sudamericano.
Durante una ceremonia en la que también se conmemoró el Día de la Estatalidad de la República de Croacia, se le entregó una placa como muestra de agradecimiento.
“Durante estos 30 años, el consulado ha tramitado más de 3.000 casos. Actualmente, un grupo de voluntarios profundamente identificados con Croacia colabora conmigo en las labores consulares. También contamos con una persona que imparte clases de idioma croata”, señaló Jakubek en su intervención.
Jakubek, empresario del sector de la construcción, vive en Bolivia desde 1981. Comenzó a colaborar con la embajada de Croacia en el vecino Chile, que también tiene jurisdicción sobre Bolivia, en 1994, mientras en Croacia se desarrollaba la guerra de independencia.
“En aquel entonces, el entusiasmo de todos nosotros era enorme. El Estado croata nos llamaba y nada nos parecía imposible ni demasiado difícil de hacer”, afirmó.
Fue nombrado cónsul honorario de Croacia en Bolivia el 12 de junio de 1996. Continúa desempeñando esa función en un país donde viven alrededor de 5.000 croatas y sus descendientes.
“Me esfuerzo por ser un puente entre Croacia y Bolivia, preservando la identidad y el patrimonio cultural de los croatas que se establecieron en Bolivia”, dijo Jakubek.
Los croatas llegaron a Bolivia durante los siglos XIX y XX por razones económicas y políticas.
Según algunas estimaciones, la cifra podría alcanzar hasta 10.000 personas de origen croata, principalmente en ciudades como Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, La Paz y Tarija, donde mantienen asociaciones y se reúnen en comunidades organizadas.





