El proyecto contempla la reconstrucción y ampliación de un tramo clave entre Zagreb y Karlovac, con mejoras en velocidad, capacidad y seguridad. La iniciativa forma parte de un plan más amplio para renovar la infraestructura ferroviaria del país.
Croacia avanza en la modernización de su red ferroviaria con una inversión cercana a los 300 millones de euros destinada a mejorar un tramo estratégico de la línea Zagreb–Rijeka. El proyecto incluye la reconstrucción de la vía existente y la construcción de una segunda vía en el tramo de 44 kilómetros entre Hrvatski Leskovac y Karlovac, con el objetivo de aumentar la capacidad y optimizar el transporte ferroviario.
El contrato, firmado por HŽ Infrastruktura con la empresa española Comsa, asciende a 278,8 millones de euros más IVA y cuenta con cofinanciación del programa europeo “Competitividad y Cohesión” para el período 2021–2027. Las obras tienen como horizonte de finalización el año 2029 y se prevé que permitan alcanzar velocidades de hasta 160 km/h, cumpliendo con los estándares de seguridad y eficiencia requeridos.
El viceprimer ministro y ministro de Asuntos Marítimos, Transporte e Infraestructura, Oleg Butković, destacó que se trata de una de las mayores inversiones en infraestructura ferroviaria del país y un paso clave hacia la alineación del sistema croata con los estándares europeos de interoperabilidad. En ese marco, señaló que el sector ferroviario ha estado históricamente relegado, pero que en la próxima década se prevé una inversión total cercana a los 6.000 millones de euros para su modernización.
Por su parte, el presidente del directorio de HŽ Infrastruktura, Damir Lončarić, indicó que las obras comenzarán durante el verano y abarcarán la electrificación de la línea, la modernización de los sistemas de señalización, la instalación de nuevos equipos de seguridad y telecomunicaciones, así como la renovación de estaciones en Hrvatski Leskovac, Jastrebarsko y Karlovac. También se han previsto mejoras en la infraestructura vial complementaria, como pasos elevados y subterráneos en reemplazo de cruces ferroviarios.
Desde la empresa Comsa, su director de contratación, Pedro Miguel Rivero Moya, subrayó que este proyecto consolida la presencia de la compañía en Croacia, donde ya ha participado en iniciativas similares durante más de una década. Asimismo, destacó la cooperación institucional y la experiencia acumulada como factores clave para el desarrollo de la obra.
Uno de los principales impactos esperados es el fortalecimiento de la competitividad del puerto de Rijeka, que contará con una mejor conexión ferroviaria hacia los mercados de Europa Central, especialmente en el transporte de carga hacia países como Hungría, Eslovaquia y Polonia.
En paralelo, el proyecto también tendrá efectos en el transporte de pasajeros, particularmente en el tramo entre Zagreb y Karlovac. Una vez finalizadas las obras, se estima que el tiempo de viaje entre ambas ciudades se reducirá a aproximadamente 20 minutos, mejorando significativamente la conectividad regional.
Fuente: Total Croatia News




