El libro impulsado por la red CroActivas fue presentado en el Hogar Croata de Montevideo en el marco del Mes de la Mujer. Las autoras uruguayo-croatas relatan cómo el proceso de escritura las llevó a revivir recuerdos familiares, migraciones y vínculos que atraviesan generaciones.
Historias que nacen de la memoria familiar
En el marco del Mes de la Mujer, el Hogar Croata de Montevideo fue escenario de la presentación del libro Guardianas de la trama, una obra colectiva impulsada por la red CroActivas que reúne relatos de mujeres de la diáspora croata en América Latina. La actividad convocó a cerca de un centenar de personas y reunió a distintas generaciones de la comunidad croata en Uruguay, en un encuentro marcado por la emoción y el reconocimiento de historias familiares compartidas.
Según explica Milka Krsul, CroActiva fundadora de Uruguay, el proceso comenzó con entusiasmo, aunque también con cierta incertidumbre entre quienes decidieron participar. “Cuando se lanzó la convocatoria para escribir los cuentos hubo entusiasmo, pero también temor y la pregunta de si seríamos capaces de hacerlo”, recuerda. Ese proceso dio como resultado seis relatos escritos por autoras uruguayas dentro de un libro que reúne veinticinco historias provenientes de distintos países de la región. “Finalmente llegó el libro y fue un momento único, con gran emoción y expectativa. Qué mejor momento para presentarlo que en el marco del Mes de la Mujer”, añade.


Escribir para preservar la memoria
Para Isabel Wilhelm Kovac, participar en el libro significó volver sobre su propia historia de migración. Su relato evoca la llegada a Uruguay cuando tenía apenas ocho años y los vínculos familiares que mantuvieron vivo el lazo con Croacia a lo largo del tiempo. La autora recuerda que el proceso de escritura estuvo atravesado por emociones intensas, especialmente al compartir los textos con otras participantes del proyecto. “Fue también un proceso de compartir historias entre mujeres y emocionarnos juntas hasta las lágrimas en las primeras lecturas”, cuenta. Su historia conecta generaciones a través de tradiciones transmitidas dentro de la familia, como el bordado y las manualidades que aprendió de su madre y su abuela y que hoy comparte con su nieta.
Honrar a quienes llegaron antes
Para Gabriela Barthe, escribir fue una forma de rendir homenaje a sus abuelos inmigrantes y a la historia que dejaron como legado. “Sentí que no solo estaba compartiendo una historia personal y familiar, sino también entrelazando un hilo más dentro de la memoria colectiva que nos une como comunidad”, explica. En su relato aparecen recuerdos de infancia marcados por la lengua y las costumbres croatas, así como la experiencia de visitar por primera vez la tierra de sus antepasados. “Fue como reconocer un lugar que, de algún modo, ya estaba dentro mío”, señala.
Un viaje íntimo hacia las raíces
La historia de Andrea Antonich parte de un objeto familiar cargado de simbolismo: los morcici que pertenecieron a su abuela y que se transmitieron de generación en generación. A partir de ese elemento, el relato reconstruye la historia de la casa que sus abuelos construyeron al llegar a Uruguay y que aún hoy continúa siendo un punto de encuentro familiar. “Escribir fue un viaje íntimo y profundo hacia mis raíces y hacia la memoria de quienes ya no están”, afirma, al explicar que el proceso también le permitió honrar la valentía de quienes emigraron y construyeron una nueva vida lejos de su tierra natal.


Historias que fortalecen la comunidad
El proceso creativo de las autoras uruguayas contó con el acompañamiento de Claudia Garrido, quien trabajó de cerca con el grupo durante la elaboración de los relatos. Este trabajo se desarrolló en el marco del proyecto impulsado por CroActivas, que también contó con el apoyo y la guía de Diana Arias a nivel general.
Claudia además es autora de uno de los cuento del libro. Su historia está inspirada en dos mujeres —su suegra italiana, casada con un croata, y su propia experiencia como uruguaya que se enamoró de un croata— y, según resume, “está basada en el amor”. Para Garrido, compartir el libro con la comunidad fue uno de los momentos más significativos del proceso, ya que permitió descubrir cómo muchas personas se reconocían en las historias narradas.
Desde CroActivas Uruguay destacan además que la presentación reflejó la diversidad generacional de la colectividad croata en el país. “La jornada reunió a casi un centenar de personas, en su mayoría descendientes de tercera y cuarta generación”, explica Milka, quien subraya el valor de estos espacios de encuentro.
Los relatos que darán el salto al escenario
A partir de las seis historias escritas por autoras de CroActivas Uruguay, el proyecto literario comenzó a expandirse hacia una nueva etapa creativa. Bajo el título “Y las mujeres comenzaron a contar sus historias”, el grupo trabaja en una puesta en escena que llevará estos relatos al teatro, interpretados por sus propias autoras. La adaptación estuvo a cargo del reconocido dramaturgo uruguayo Dino Armas, quien colaboró de manera generosa en el proceso para trasladar las historias al lenguaje escénico sin perder la voz original de quienes las escribieron. Desde CroActivas Uruguay destacan que el libro fue el punto de partida para seguir desarrollando iniciativas que visibilicen el trabajo de la diáspora y fortalezcan los vínculos dentro de la colectividad croata. “Ser parte de la diáspora, como croata del corazón, me llena de orgullo y siempre voy a estar trabajando para que se visibilice todo lo que se hace para mantener las costumbres y unir cada vez más a la colectividad”, expresó Claudia, al tiempo que subrayan que la puesta en escena representa “un desafío muy importante” asumido con responsabilidad y un profundo afecto por las historias compartidas.
Un puente entre la diáspora y Croacia
Para la red CroActivas, iniciativas como Guardianas de la trama cumplen un papel importante para fortalecer los vínculos entre las comunidades de la diáspora y Croacia. “La difusión de nuestras raíces, tradiciones y costumbres es fundamental para mantener viva la cultura y el amor por nuestra tierra”, concluye Milka. En ese sentido, el libro no solo reúne relatos personales, sino que también se convierte en una forma de preservar la memoria colectiva de la diáspora croata y transmitirla a las nuevas generaciones.




