Dos descendientes de croatas de Perú y Paraguay dejaron sus carreras como abogadas para emprender una nueva vida en Zagreb

Dos descendientes de croatas de Perú y Paraguay dejaron sus carreras como abogadas para emprender una nueva vida en Zagreb

Comment Icon0 Comentarios
Reading Time Icon3 min read

Mónica Soljančić y Geraldine Horna Morales cambiaron el ejercicio del derecho por un proyecto gastronómico que une sus raíces croatas con la cultura latinoamericana. Su cafetería, inaugurada recientemente en Zagreb, busca convertirse en un espacio de encuentro para familias, estudiantes y visitantes.

Monica Soljančić and Geraldine Horna Morales (Foto: Paulina Mlinarić)

La historia de Mónica Soljančić, descendiente de inmigrantes croatas en Paraguay, y Geraldine Horna Morales, de ascendencia croata en Perú, refleja cómo los lazos con la diáspora continúan impulsando nuevos proyectos de vida en Croacia.

Ambas decidieron dejar atrás sus exitosas carreras como abogadas en Sudamérica para instalarse en Zagreb, donde recientemente inauguraron Capibara Caffe, un emprendimiento que combina la tradición cafetera europea con elementos característicos de la cultura latinoamericana.

Aunque crecieron lejos de Croacia, las dos mantuvieron un fuerte vínculo con sus raíces familiares. Soljančić desciende de una familia originaria de la isla de Brač, mientras que Horna Morales tiene ascendencia de la isla de Korčula. Las dos aprendieron el idioma croata y siempre consideraron al país una parte fundamental de su identidad.

Su amistad nació a través del Club de la Asociación Mundial Croata (World Croatian Association), donde compartieron experiencias como integrantes de la diáspora y descubrieron un objetivo común: construir su futuro en la tierra de sus antepasados.

Más que abrir una cafetería, el proyecto busca ofrecer un espacio de convivencia. El nombre Capibara Caffe hace referencia al carpincho —el roedor más grande del mundo—, un animal muy representativo de Sudamérica y asociado con valores como la tranquilidad, la amistad y la vida en comunidad.

El local, ubicado en la calle Kačićeva de Zagreb, fue completamente remodelado por sus propietarias, quienes incluso recurrieron a herramientas de inteligencia artificial para desarrollar parte del diseño interior. El ambiente está decorado con numerosos peluches de capibaras y fue pensado especialmente para recibir a familias con niños, en un espacio libre de humo.

La propuesta gastronómica también refleja el origen latinoamericano de sus fundadoras. Entre las especialidades se destacan el tradicional mate —servido caliente o frío—, el mate latte, empanadas, sándwiches, tortas y diversos postres que combinan sabores sudamericanos y europeos.

Desde su apertura, la cafetería también se ha convertido en un punto de encuentro para estudiantes internacionales, especialmente del programa Erasmus, atraídos por la música latinoamericana, el ambiente relajado y la propuesta multicultural.

Para Mónica y Geraldine, este emprendimiento representa mucho más que un negocio: es una forma de tender puentes entre América Latina y Croacia, demostrando cómo la identidad de la diáspora puede transformarse en nuevos proyectos que enriquecen la vida cultural del país.

Fuente: Croatia Weekarlos de Bariloche. Fotos: Paulina Mlinarić

Comparte este artículo

Acerca del autor

Ines Vucko

Lo más relevante