Ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el primer ministro Andrej Plenković presentó la experiencia de transformación de Croacia como base de su posición internacional. Defendió un orden basado en reglas, respaldó una reforma de la ONU y reafirmó el compromiso del país con Ucrania, la cooperación multilateral y el desarrollo sostenible.
Croacia llevó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas un mensaje centrado en el respeto al derecho internacional, la necesidad de fortalecer el multilateralismo y la capacidad de los países para transformar experiencias de crisis en herramientas de cooperación. El primer ministro Andrej Plenković intervino el 23 de septiembre en el debate general de la 81.ª sesión de la Asamblea, celebrado en Nueva York.
El mandatario utilizó la propia historia reciente del país como punto de partida. Recordó que, en el transcurso de una generación, Croacia atravesó la guerra y la ocupación de parte de su territorio, defendió su independencia, inició su reconstrucción y posteriormente se incorporó a las Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Europea.
A partir de ese recorrido, estructuró la posición croata alrededor de tres conceptos: reglas, transformación y resultados. Según planteó ante la Asamblea, las normas internacionales funcionan como un marco común entre Estados, la transformación permite construir sociedades más resilientes y la confianza en las instituciones depende de su capacidad para producir resultados concretos.
La experiencia croata como fundamento de su posición internacional
Una parte central del discurso estuvo dedicada al significado que tiene el derecho internacional para países pequeños y medianos. Plenković vinculó esta posición con la experiencia de Croacia durante la guerra de la década de 1990 y recordó que el país todavía busca a 1.725 personas desaparecidas, más de tres décadas después del conflicto.
Desde esa perspectiva, Croacia defendió ante la ONU un sistema internacional basado en reglas frente al uso de la fuerza como instrumento para modificar fronteras o imponer decisiones entre Estados. La experiencia de la guerra y de la posterior reconstrucción fue presentada como uno de los factores que determinan actualmente la política exterior croata.
El primer ministro trasladó ese principio a la guerra en Ucrania y reafirmó el respaldo de Croacia a la soberanía, independencia e integridad territorial ucranianas. También sostuvo que una solución duradera debe estar basada en la Carta de Naciones Unidas y vinculó la recuperación posterior al conflicto con la necesidad de justicia.
Sobre Medio Oriente, Croacia expresó su apoyo a la protección de los civiles, el acceso de la ayuda humanitaria y el respeto al derecho internacional. Plenković reiteró además el respaldo croata a una solución negociada de dos Estados, con israelíes y palestinos viviendo en paz y seguridad.

Croacia plantea la necesidad de reformar las Naciones Unidas
El discurso también incluyó un llamado a transformar la propia ONU. Croacia expresó su apoyo a una organización más eficaz, responsable y financieramente sostenible, con mayor capacidad de actuación en sus tres grandes áreas: paz y seguridad, desarrollo sostenible y derechos humanos.
Dentro de ese proceso, Plenković defendió una reforma que permita contar con un Consejo de Seguridad más representativo y efectivo. También sostuvo que, cuando ese organismo queda bloqueado, la Asamblea General puede asumir un papel relevante, aunque sin reemplazar las responsabilidades que la Carta de Naciones Unidas atribuye al Consejo.
Croacia busca además ampliar su participación dentro del sistema multilateral. El país aspira a presidir el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) durante el período 2027-2028 y a integrar el Consejo de Seguridad en 2030-2031.
De la reconstrucción a una mayor presencia internacional
Plenković presentó también indicadores de la transformación experimentada por Croacia durante los últimos años. Señaló que en una década la economía duplicó su tamaño en términos nominales y que el país redujo en 30 puntos porcentuales la relación entre deuda pública y producto interno bruto desde el máximo alcanzado durante la pandemia.
En materia de cooperación internacional, indicó que entre 2016 y 2024 la asistencia oficial al desarrollo proporcionada por Croacia se multiplicó por cinco y la ayuda humanitaria aumentó más de 21 veces. Entre las acciones mencionadas se encuentran proyectos educativos para niñas en Kenia, asistencia humanitaria en Gaza, apoyo a niños refugiados sirios y cooperación en desminado en Ucrania, un área en la que Croacia aporta la experiencia adquirida durante su propia etapa de posguerra.
La intervención también abordó desafíos que trascienden los conflictos actuales. Croacia planteó la necesidad de gestionar los efectos de la inteligencia artificial, el cambio climático, las presiones demográficas, la migración irregular y las transformaciones energéticas, procurando compatibilizar innovación, seguridad, derechos y desarrollo.
La transformación de Croacia como mensaje ante la ONU
El recorrido desde la guerra y la reconstrucción hasta la integración europea ocupó el cierre de la intervención. Plenković presentó el ingreso de Croacia a la Unión Europea, la zona euro y el espacio Schengen como parte de un proceso mediante el cual el país pasó de una situación de vulnerabilidad a asumir mayores responsabilidades internacionales.
En ese contexto, Croacia planteó ante Naciones Unidas que los desafíos globales requieren cooperación entre Estados y organismos internacionales capaces de ofrecer resultados concretos. El mensaje buscó situar la experiencia reciente del país como fundamento de su defensa del derecho internacional y de una participación más activa dentro del sistema multilateral.
Izvori: Gobierno de la República de Croacia; HRT/HINA, 23 de septiembre de 2026.








