Nacida en Argentina y vinculada a Croacia a través de sus raíces familiares, Adriana Verónica Ostojić viajó a Zagreb en 1992 con la intención de permanecer solo un mes. Allí conoció a Claude Grbeša, nacido en Bélgica, y juntos construyeron una historia marcada por el regreso a la tierra de sus antepasados.
Adriana Verónica Ostojić nació y creció en Buenos Aires, a miles de kilómetros de Croacia. Sin embargo, el país de sus antepasados estuvo presente en su historia familiar y terminó convirtiéndose también en el lugar donde comenzaría una nueva etapa de su vida. En 1992 viajó a Zagreb con un plan inicial muy concreto: permanecer allí durante un mes. Finalmente, se quedó.
Su historia forma parte de una nueva entrega de “Hrvatska, moj izbor”, el ciclo de la televisión pública croata dedicado a personas que nacieron fuera del país pero decidieron establecerse en Croacia. En el programa, la experiencia de Adriana se entrelaza con la de Claude Grbeša, nacido en Bélgica y también criado con un fuerte vínculo con sus raíces croatas.

Dos historias que encontraron su lugar en Croacia
Claude tenía tres grandes deseos: regresar a una Croacia libre, casarse con una mujer croata y desarrollar su carrera en la diplomacia del país. Durante la década de 1990 pudo concretar su regreso y comenzó a trabajar en el servicio diplomático croata.
Mientras él llegaba desde Bélgica, Adriana emprendía su propio recorrido desde Argentina. Habían nacido en países diferentes, hablaban distintos idiomas y habían crecido en contextos culturales alejados entre sí, pero compartían una relación con Croacia transmitida desde sus familias. Sus caminos terminaron encontrándose precisamente allí.
Con el paso de los años, la vida de la familia transcurrió entre Croacia, Bélgica, Argentina, Suiza y Francia, acompañando también la trayectoria profesional de Claude. A pesar de ese recorrido internacional, el vínculo con Croacia continuó ocupando un lugar central en su historia familiar.
Un nuevo regreso a las raíces
Actualmente, la familia vuelve a mirar hacia sus orígenes con un proyecto concreto. Según relata HRT, desean restaurar una antigua casa de piedra de sus antepasados y, en el futuro, pasar parte de su vida en la tranquilidad de la Zagora dálmata.
La historia de Adriana y Claude se incorpora así a las casi 90 experiencias que Hrvatska, moj izbor ha contado durante sus diez años de emisión. Desde 2016, el ciclo recoge historias de personas para quienes Croacia no fue necesariamente el país de nacimiento, pero terminó convirtiéndose en el lugar al que decidieron regresar o establecerse.
En el caso de Adriana, aquel viaje que comenzó en Buenos Aires con la intención de durar apenas un mes terminó transformándose en una decisión de vida. Más de tres décadas después, Croacia continúa formando parte de una historia familiar que atravesó países y generaciones y que ahora vuelve a proyectarse hacia la tierra de sus antepasados.
Fontana: HRT – Glas Hrvatske / Hrvatska, moj izbor.








