La iniciativa de la artista peruana Rebeca Dorich reúne obras de creadores croatas y peruanas de raíces croatas. Las postales están pensadas para circular, llegar a nuevas personas y generar otras expresiones artísticas en torno a la paz.
Una postal puede dejar de ser únicamente una obra para observar y comenzar a viajar de persona en persona. Sobre esa idea se construye “Postales Artísticas por la Paz en el Mundo”, una colección internacional impulsada por la artista peruana Rebeca Dorich que reúne trabajos de creadores de distintos países, entre ellos Perú y Croacia.
Las piezas incorporan palabras, dibujos, versos, firmas y mensajes vinculados con la paz. La propuesta busca que las postales circulen, lleguen a nuevas personas y espacios y generen nuevas respuestas creativas, transformando una colección artística en una experiencia compartida.
Croacia tiene una presencia concreta dentro del proyecto. Participan Biserka Vuković y Andrea Stanić, de Rijeka; Zoran Hercigonja, de Varaždin; y Snježana Mayer Božić, de Trogir. A ellos se suman las artistas peruanas de origen croata Maritza Karadže, Lizzie Mijichich y Caroline Dorich.
Un puente artístico que cruza el océano





La incorporación más reciente a la colección es Pensamiento dorado (Zlatna misao), obra de Snježana Mayer Božić. La pieza utiliza flores blancas vinculadas simbólicamente con conceptos como la luz, la serenidad y la armonía, y sus formas evocan también elementos de las vestimentas tradicionales eslavas.
La colección volvió a presentarse al público con motivo del Día Internacional de la Paz, en la Plaza de la Paz, junto a la escultura Paloma de la Paz del artista peruano Víctor Delfín. Allí, los asistentes pudieron elegir una postal, agregarle su propia intervención creativa y llevársela.
De esta manera, las obras dejan de permanecer exclusivamente dentro de una exposición. Cada postal puede iniciar un nuevo recorrido y generar encuentros entre personas que no necesariamente comparten el mismo país, idioma o contexto cultural.
De Varaždin a Lima
Uno de esos recorridos se produjo a partir de una obra de Zoran Hercigonja que representa mariposas viviendo en comunidad. Durante la actividad en Lima, un niño eligió precisamente esa postal, que había viajado desde Varaždin hasta la capital peruana.
Hercigonja respondió desde Croacia preparando una presentación a partir de una selección de trabajos recibidos. La iniciativa comenzó así a generar nuevos intercambios entre ambos lados del océano, ampliando el recorrido original de las postales.
La propuesta también llegó al ámbito educativo. Silvana Mendoza, bibliotecaria de una escuela marista de Callao, organizó una exposición de las postales en la biblioteca y una actividad para que los niños realizaran sus propios dibujos relacionados con la paz.
El proyecto continúa abierto a nuevas presentaciones y experiencias. En ese recorrido, la participación de artistas croatas y de creadoras peruanas de raíces croatas suma además un vínculo cultural entre Perú y Croacia, construido a partir de pequeñas obras concebidas para seguir viajando y generando nuevos encuentros.
Fontana: HRT – Glas Hrvatske, 27 de septiembre de 2026.







