El científico estadounidense, cuyas raíces familiares se encuentran en la isla de Vis, recibió su documentación croata en Nueva York. Martinis fue distinguido con el Premio Nobel de Física 2025 y es una figura destacada en el campo de la computación cuántica.
Američki fizičar John M. Martinis, ganador del Premio Nobel de Física 2025 y descendiente de una familia croata originaria de la isla de Vis, recibió oficialmente la ciudadanía y el pasaporte croatas durante un encuentro realizado en Nueva York.
La documentación fue entregada por el primer ministro de Croacia, Andrej Plenković, durante su visita a Estados Unidos con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El momento sumó un nuevo capítulo al vínculo que el científico mantiene con el país de origen de su familia.
Martinis ha expresado públicamente el orgullo que siente por sus raíces croatas y por la cultura que recibió a través de sus padres. Al hablar de esa herencia, también destacó características que reconoce como parte de su formación personal y que relaciona con su manera de desenvolverse en el ámbito científico.
De las raíces familiares a la ciencia
La historia familiar de Martinis se remonta a Vis, una de las islas del Adriático croata. Aunque desarrolló su vida y su carrera profesional en Estados Unidos, esa procedencia continuó formando parte de su identidad y ahora adquiere también un reconocimiento formal mediante la ciudadanía croata.
Su trayectoria científica alcanzó uno de sus principales reconocimientos internacionales con el Premio Nobel de Física 2025. Martinis es además una figura destacada en el desarrollo de la computación cuántica, un campo que investiga nuevas formas de procesamiento de información basadas en principios de la física cuántica.
Al recibir su documentación croata, el científico volvió a referirse a la influencia de sus raíces. Entre los aspectos que destacó se encuentra la franqueza y la costumbre de formular preguntas de manera directa, características que vinculó con su herencia familiar y con su forma de abordar el trabajo científico.
Un vínculo que atraviesa generaciones
La ciudadanía formaliza ahora una relación con Croacia que Martinis recibió inicialmente a través de su familia. Su historia se suma a la de numerosos descendientes nacidos fuera del país que mantienen diferentes formas de conexión con la tierra de sus antepasados.
En su caso, ese vínculo combina la memoria familiar de Vis con una trayectoria desarrollada en el ámbito científico internacional. La entrega de la ciudadanía croata une así dos dimensiones de su historia: sus raíces familiares y una carrera dedicada a la investigación.
Para Croacia, la incorporación como ciudadano de un científico reconocido internacionalmente vuelve a poner en primer plano el vínculo que el país mantiene con generaciones de descendientes nacidos y formados fuera de sus fronteras.
Izvori: N1 Hrvatska / HINA / Jutarnji list. Fotografija: Ivo Cagalj/PIXSELL








