Croacia: 37.000 toneladas de residuos peligrosos enterradas ilegalmente

Croacia: 37.000 toneladas de residuos peligrosos enterradas ilegalmente

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El presidente de Croacia, Zoran Milanović, exigió este lunes respuestas sobre el vertido ilegal de decenas de miles de toneladas de residuos en las inmediaciones de Gospić, una ciudad situada en la región montañosa de Lika.

Un peritaje confirmó la presencia de residuos peligrosos, contaminación del suelo y sustancias químicas en las aguas subterráneas, por lo que Milanović reclamó que comience de inmediato el saneamiento del lugar.

“El vertido ilegal, más aún criminal, de residuos peligrosos en Lika, en los alrededores de Gospić, debe comenzar a ser urgentemente saneado”, afirmó Milanović en un mensaje publicado en Facebook.

El mandatario cuestionó que hasta ahora nadie haya sido sancionado por lo ocurrido y pidió explicaciones sobre por qué las instituciones estatales no impidieron durante años que el terreno fuera utilizado para almacenar y enterrar residuos.

“Ha pasado demasiado tiempo desde que se descubrió que la tierra de Lika estaba siendo contaminada con residuos peligrosos procedentes de países de la Unión Europea”, señaló.

¿Qué ocurrió en Gospić?

El caso salió a la luz a raíz de una investigación de la Oficina Croata para la Prevención de la Corrupción y el Crimen Organizado (USKOK), organismo especializado en la investigación de delitos graves de corrupción y delincuencia organizada.

La investigación se centra, entre otros, en el matrimonio formado por Josip y Monika Šincek, sospechosos de haber participado en la gestión ilegal de residuos.

Según los investigadores, grandes cantidades de residuos procedentes de Italia y Eslovenia fueron trasladadas a Croacia y posteriormente almacenadas o enterradas ilegalmente en distintas ubicaciones. Una de las principales zonas afectadas se encuentra en un antiguo complejo industrial de Gospić.

El caso generó especial preocupación porque no se trataba únicamente de residuos acumulados al aire libre. Parte del material fue enterrado bajo tierra, mientras que otra parte permaneció almacenada en edificios y grandes sacos industriales.

37.000 toneladas de residuos

Un peritaje realizado por expertos de la Facultad de Geotecnia de la Universidad de Zagreb por orden de USKOK determinó que en el complejo de Gospić fueron enterradas o esparcidas unas 37.000 toneladas de residuos, a una profundidad aproximada de 2,9 metros.

La cifra no incluye todo el material existente en la zona, ya que todavía hay residuos almacenados en grandes sacos y dentro de edificios.

Entre los materiales encontrados figuran restos procedentes del tratamiento de residuos electrónicos, residuos médicos, plástico y RDF, un combustible producido a partir de residuos.

Los expertos determinaron además que parte del material presenta características de residuo peligroso y ecotóxico.

Preocupación por las aguas subterráneas

Uno de los elementos que más alarma ha generado es el hallazgo de sustancias conocidas como PFAS en las aguas subterráneas situadas aguas abajo del vertedero.

Los PFAS son un amplio grupo de sustancias químicas industriales extremadamente persistentes en el medioambiente. Debido a su resistencia a la degradación, en muchos países se las conoce como “sustancias químicas eternas”.

El peritaje concluyó que el vertedero constituye una fuente continua de contaminación y que existe riesgo de que esta siga propagándose si no se llevan a cabo medidas de saneamiento.

Los análisis también detectaron contaminación del suelo. En algunas muestras, las concentraciones de cobre llegaron a ser unas cien veces superiores a los niveles permitidos, mientras que las de antimonio superaron ampliamente los niveles naturales.

Los resultados no significan por sí mismos que se haya demostrado que los habitantes de Gospić hayan sufrido daños directos en su salud. Sí confirman, sin embargo, un grave problema de contaminación ambiental que requiere la retirada de los residuos y un seguimiento de las aguas y del suelo.

Un problema de difícil solución

El Gobierno croata ha puesto en marcha un proceso de saneamiento, pero la operación resulta compleja debido a la enorme cantidad y a la diferente composición de los residuos.

No todos los materiales pueden trasladarse a un vertedero convencional. Los residuos peligrosos deben ser clasificados, transportados y tratados en instalaciones autorizadas.

El Ministerio de Protección del Medio Ambiente y Transición Verde ha iniciado varios procedimientos para retirar diferentes partes de los residuos. Las primeras fases de la operación se centran en varios miles de toneladas de material almacenado al aire libre y en otras zonas del complejo.

Sin embargo, el principal desafío sigue siendo el residuo enterrado, cuya cantidad se estima en decenas de miles de toneladas.

¿Por qué la limpieza es tan complicada?

El problema no consiste simplemente en retirar la basura y transportarla a otro lugar. Los residuos tienen composiciones diferentes y algunos son potencialmente peligrosos, por lo que deben ser separados, analizados y enviados a instalaciones especializadas.

Además, el vertedero no se limita a una acumulación visible en la superficie. Una parte importante del material está enterrada bajo tierra, lo que hace que su retirada sea mucho más compleja y costosa.

Las autoridades croatas han dividido el proceso de saneamiento en varias etapas. El objetivo inicial es retirar los residuos que se encuentran en la superficie y en determinadas zonas del complejo, mientras continúan los estudios necesarios para abordar el material enterrado.

¿Dónde está Gospić?

Gospić es una ciudad de unos 12.000 habitantes situada en Lika, una región montañosa del interior de Croacia, aproximadamente a medio camino entre Zagreb y la costa del Adriático.

La región se caracteriza por una baja densidad de población, grandes áreas forestales y espacios naturales. Lika también es conocida por el parque nacional de los Lagos de Plitvice y por su proximidad a la costa adriática.

Por ese motivo, el caso ha provocado especial preocupación entre los habitantes de la región, que temen que la contaminación pueda afectar a los suelos y las aguas subterráneas.

¿Qué dice el Gobierno?

El Gobierno croata sostiene que actuó después de que la investigación de USKOK revelara la existencia del vertedero ilegal y asegura que el saneamiento se está llevando a cabo conforme a los procedimientos legales.

Las autoridades argumentan que la operación requiere procedimientos de contratación pública y estudios técnicos debido a la complejidad del material que debe retirarse.

Milanović, sin embargo, considera que la situación exige una respuesta más rápida.

El presidente afirmó que el Gobierno ya no puede justificar la demora mediante procedimientos administrativos, dado que, a su juicio, están en juego la salud de la población y el riesgo de contaminación permanente del territorio.

“Lo más importante es cuándo comenzará el saneamiento del vertedero de residuos peligrosos”, afirmó.

La investigación penal continúa

El caso también ha abierto un debate sobre la responsabilidad de las empresas que gestionaron los residuos y de las instituciones encargadas de controlar su tratamiento.

USKOK continúa el procedimiento penal contra los sospechosos. Al no existir todavía una sentencia firme, los acusados deben ser considerados inocentes hasta que un tribunal determine lo contrario.

Para las autoridades croatas, el desafío ahora es doble: retirar de forma segura las decenas de miles de toneladas de residuos y evitar que la contaminación siga extendiéndose hacia el suelo y las aguas subterráneas.

Para los habitantes de Lika, queda además una pregunta central: cómo fue posible que durante años se acumularan y enterraran enormes cantidades de residuos en la zona sin que las instituciones responsables lo impidieran.

“Croacia debe recibir una respuesta: ¿por qué nadie ha sido sancionado hasta hoy por el vertido ilegal de residuos peligrosos y por qué las instituciones estatales competentes lo permitieron en silencio?”, cuestionó Milanović.

FOTO: Robert Anic/PIXSELL

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Miho Dobrašin

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