El capitán de la selección croata, Luka Modrić, no ocultó su decepción tras la derrota ante Portugal (1-2), ni tampoco su malestar por algunas decisiones arbitrales en los dieciseisavos del Mundial.
“Podemos dividir el partido en dos partes. En la primera no estuvimos a nuestro mejor nivel. Jugamos demasiado replegados, pero en la segunda hicimos un encuentro realmente fenomenal. Fue uno de nuestros mejores partidos”, dijo Modrić.
Croacia se adelantó en el marcador con un gol de Ivan Perišić en el minuto 53, pero Cristiano Ronaldo igualó el encuentro en el 68 al transformar un penalti. La clasificación portuguesa la selló Gonçalo Ramos con un tanto en el cuarto minuto del tiempo añadido.
“Pudimos sentenciarlo antes, pero simplemente no lo conseguimos. Fallamos muchas ocasiones y luego ocurrieron algunas cosas que me parecen increíbles. Es difícil decir algo con la cabeza fría justo después del partido. No quiero decir algo equivocado. Merecíamos mucho más”, afirmó Modrić.
El capitán croata también se refirió al gol anulado de Joško Gvardiol por fuera de juego en el último suspiro del partido.
“El árbitro dijo que (Igor) Matanović tocó el balón, pero hemos visto las repeticiones y no se aprecia que lo toque en ningún momento. Para mí, si no lo toca, no había fuera de juego”, dijo.
Modrić explicó que el ambiente en el vestuario era de enorme decepción.
“Creo que merecíamos mucho más, pero algunas decisiones cayeron de su lado. Ese penalti… Estoy convencido de que, si hubiera sido al revés, el VAR nunca habría intervenido”, comentó Modrić.
“Ya dije cuando se introdujo el VAR que no me convencía. Después ha servido para algunas cosas, pero se utiliza mal o de forma selectiva, o dependiendo del tamaño del equipo. En mi opinión, el VAR solo debería intervenir cuando haya un error clarísimo, del doscientos por ciento, y no en acciones grises. Hoy no era penalti. No se puede señalar un penalti así en un partido como este. Eso me molesta porque casi siempre acaba perjudicándonos. Pero no vamos a poner excusas. Simplemente me fastidia porque decisiones como esas cambian destinos, cambian el estado de ánimo después de todo el esfuerzo y el sacrificio que hacemos”, afirmó.
Varios jugadores no pudieron contener las lágrimas tras la eliminación.
“Mateo (Kovačić), Petar (Sučić) y otros… eso demuestra lo mucho que significa Croacia para nosotros, cuánto vivimos por cada éxito, por cada partido y por cada victoria. Nos hace muy felices estar aquí representando a nuestro país. Cuando pierdes, especialmente en un gran torneo, duele muchísimo. Sabemos lo que Croacia significa para nosotros y cuánto apoyo recibimos. No es fácil contener las emociones, como se vio en Mateo, Pero y otros compañeros”, dijo Modrić.
Modrić subrayó que los Vatreni pueden sentirse orgullosos de su actuación frente a un rival de primer nivel.
“Podemos estar orgullosos de cómo jugamos, de cómo luchamos y de cómo representamos a Croacia, especialmente en la segunda parte. Esa es la Croacia que todo el mundo conoce y por la que somos tan respetados y admirados. Ahora toca pasar página”, dijo.
Al ser preguntado por su futuro con la selección croata, con la que disputó 202 partidos, el centrocampista de 41 años evitó dar una respuesta definitiva.
“No es el momento de hablar de eso. Muy pronto lo sabrán todo”, concluyó.
Foto: HINA








